RESPETO POR TODAS AQUELLAS MUJERES

X. Verónica Villalvazo

Conozco muchas mujeres, maravillosas, guerreras, comprometidas, pero
ninguna como la que la vida me dio.

Cuando escucho "Felicidades" por este día inmediatamente mi mente (que
por profesión todo se cuestiona) pregunta: ¿Qué festejamos? dicho sea
hemos manejado desde este espacio que lo que se debe hacer es solo
conmemorar ese enorme trabajo que hicieron las mujeres y traigo a mi
imaginación dos hechos; el primero, la gran marcha de trabajadoras
textiles en el año 1857.
Miles de mujeres marcharon sobre los barrios adinerados de Nueva York
en protesta por las miserables condiciones de las trabajadoras.

El segundo, ocurrió en 1908. Ese año, 40,000 costureras industriales de
grandes factorías se declararon en huelga demandando el derecho de
unirse a los sindicatos, mejores salarios, una jornada de trabajo
menos larga, entrenamiento vocacional y el rechazo al trabajo
infantil. Durante la huelga, 129 trabajadoras murieron quemadas en un
incendio en la fábrica Cotton Textile Factory, en Washington Square,
Nueva York. Los dueños de la fábrica habían encerrado a las
trabajadoras para forzarlas a permanecer en el trabajo y no unirse a
la huelga. Estos dos hechos ocurrieron alrededor de la fecha 8 de
marzo.
Y como ya mencione conmemoramos estos sucesos, pero en la realidad, ¿que
sucede? Una mujer es asesinada en Oaxaca cada seis días y otra mujer
muere por causas relacionadas a la maternidad casi en el mismo lapso,
Más de 1,000 han sido violentadas sexualmente cada año. Estos ejemplos
son espejos de una realidad social, donde las políticas
públicas con perspectiva de género son dramáticamente inexistentes en la vida de
las mujeres. Las primeras inmersas en la violencia misógina que se
ejerce "contra las mujeres por ser mujeres ubicadas en relaciones de
desigualdad de género, opresión, exclusión, subordinación,
discriminación, explotación y
marginación"; las segundas, ubicadas en un contexto también misógino, donde las
mujeres carecen de valor social dentro de la familia, la comunidad y
las instituciones responsables de su atención.


En ambos casos se establece en la concepción de la violencia
feminicida, se coloca a las mujeres en situación de indefensión o
riesgo, que culmina en homicidios, suicidios o muertes inevitables,
como es el caso de la muerte materna o cáncer cérvico uterino, estas
últimas con mayor incidencia en la mujeres indígenas o rurales como
señala el informe sobre Violencia Feminicida en Oaxaca,(Feminicidio en
Oaxaca, informe del colectivo Huaxyacac presentado en junio del 2007)

Una docena de mujeres localizadas sin vida en distintos puntos de la
ciudad y en diferentes circunstancias en lo que va de 2008, ha hecho
recordar a las juarences, la ola de homicidios de mujeres que se inició
en 1993 y que se mantuvo por espacio de una década.(fuente el
universal) sumándose estas muertes a los más de 300 homicidios de
mujeres en este estado y que hasta la fecha siguen impunes, quién en
algún momento recuerda a esas cientos de mujeres, asustadas, pidiendo
clemencia para no ser violada, golpeada, humillada, lastimada,
asesinada. Y no solo hablo de estas mujeres que por las formas en las
que murieron hoy son recordadas, hablo también de las miles de
pequeñas que son violadas y puestas a la venta del mejor postor,
aquellas pequeñas de las que habla Lidya Cacho en su libro los
"Demonios del Edén", hablo de que aquellas miles de pequeñas vocecitas
que no son escuchadas por nadie en el justo momento que deben serlo,
¿cuantos no somos testigos silenciosos de estos individuos cuando no
escuchamos a las pequeñas que tenemos cerca?, hablo de aquellas
miradas que un día tuve frente a mi al estar realizando una
investigación sobre pederastas en la Cd. de México y que por seguridad
no se llevó a cabo, porque no tenía el suficiente medio que respaldara
mi seguridad y que cada noche al cerrar los ojos vuelvo a observar.
Hablo de aquellas mujeres presas muchas de las ocasiones por amor a un
hombre que juro amarlas para siempre y que en esa necesidad de ser
amadas hicieron todo aquello que les fue solicitado, de aquellas
cientos de mujeres que por darle de comer a sus pequeños hijos
tuvieron que robar una lata de leche de un gran supermercado y ahora
se encuentran presas, mujeres que por detener la violencia ejercida
contra ellas sin pensar en lo que vendría y el único pensamiento era
detener a quien por años la ha violentado, asesinan a su agresor y
quedan sumidas, juzgadas, presas, satanizadas, por malas mujeres. Hablo
de aquellas mujeres que son desparecidas por ser botines de guerra
como las mujeres Triquis en Oaxaca y que absolutamente nadie da una
respuesta a estas desapariciones, y más aún muchas de estas mujeres
Triquis han tenido que desplazarse de su lugar de origen por miedo a
ser desaparecidas, violadas, asesinadas, sin que las autoridades
detengan esa barbarie, hablo de las mujeres asesinadas en Acteal por
paramilitares que ejecutaron una orden suprema, ¿de quién? ¿Quien da
esas órdenes de matar?, ¿quién realmente detendrá cada asesinato que
se comete y se ha cometido contra una mujer?



No, en efecto no hay nada qué festejar.


En este contexto, aún no podemos hablar de que las violencias contra
las mujeres son algo documentado, pues esta encuesta del INEGI tiene
una debilidad: Sólo documenta las violencias en el ámbito privado o
del "Hogar". No permite la visibilización de las diversas violencias
en el ámbito público, que es en dónde inciden la delincuencia organizada,
la explotación sexual comercial, la pederastia, la trata de personas,
los diversos tipos de violencia sexual, solo por citar algunas. Estas
violencias se funden y se ven entreveradas con diversas tipologías
criminales que convergen en un mismo fin: establecer una íntima
relación entre hombría y placer, que arrebata a las mujeres sus
identidades históricas, ciudadanas y sus especificidades identitarias,
físicas y territoriales, que en su extremo son factores que inciden en
la existencia del feminicidio y tendrían que ser documentadas como
delitos contra las mujeres, pero no es así. Por ejemplo, entre los
meses de enero y febrero de 2008 se han registrado 14 asesinatos de
mujeres en la Ciudad de México, 12 en Ciudad Juárez y 9 en el Estado
de México, solo por citar algunos.(Fuente Limeddh Oaxaca)

 

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